Internet Vintage II. El cambio del usuario

Internet Vintate I, fue un nostálgico recorrido por mi historia como cibernauta que estoy segura, que coincide en gran parte con la experiencia de muchos de vosotros. Recorrimos varias herramientas que habían ido surgiendo en estos años, entre ellas, las diferentes redes sociales. Pero no sólo cambiaron las websites o las herramientas, también cambió la forma en la que el usuario se enfrentaba a internet. Un cambio del que hoy quiero destacar algunos puntos, aunque se podrían especificar muchos más.

– Del miedo a lo desconocido a sólo existe lo que está en la red. Cuando comenzamos a usar internet no entendíamos bien su funcionamiento. Desconfiábamos de las fuentes de información y conocíamos los lugares y sitios de siempre. Con el tiempo la red llegó a todo el mundo y a todas las empresas. Ahora la “ley de internet” dice: si no estás, no existes. Gracias a la red, encontramos pequeños negocios y lugares escondidos que de otra forma nunca hubiéramos conocido. Hablamos con las marcas en las redes sociales y recurrimos a google para encontrar cualquier información necesaria. Atrás quedaron los diccionarios, los tomos de enciclopedia e incluso, los tradicionales callejeros y si me apuras, la prensa en papel.

– Del “qué más da” a cuestionarnos la privacidad. Nuestro concepto de privacidad ha evolucionado. Antes no éramos conscientes de lo global que podía ser la red. No pensábamos en los demás y en quién podía ver el contenido que compartíamos. Pero hemos ido evolucionando y en cierto modo autocensurándonos. Hemos tomado conciencia de lo global de internet y hemos cambiado ciertos hábitos. Un ejemplo de esta evolución fue la polémica surgida con Facebook el pasado verano al pensar que había hecho públicos mensajes privados. Mensajes antiguos que siempre habían estado públicos, la diferencia es que ahora enviaríamos por privado mensajes que hace años escribíamos en el muro de un amigo. Nuestra percepción de lo que debería ser público y privado ha evolucionado.

– Del ocio a un uso de 360º . Comenzó, por lo menos en mi caso, como algo novedoso. Como un lugar donde hablar con los amigos y divertirte con diferentes juegos y chats. De ahí paso a un medio profesional, en el que google se convirtió en una herramienta imprescindible en el día a día. Un medio para buscar información o contenidos, empleo y ampliar tu red de contactos a mayor velocidad que en el 1.0, entre otras cosas… Un lugar donde a la vez puedes publicar tú y compartir contenidos, exponer tu currículum, mostrar tus conocimientos… Pero no sólo para lo profesional. Internet nos sirve para todo lo que queramos imaginar. Para el ocio y la cultura, para comprar desde casa y comparar precios, para las relaciones personales y profesionales, etc.

– De seleccionar el mensaje a “qué más da”. Aplicaciones como whats app revolucionaron la forma de comunicarnos con nuestro teléfono móvil. Ya no había que medir las palabras ni pensar si lo que envíamos es relevante o no como cuando envíabamos mensajes (SMS). Ahora, si tienes esta aplicación y te encuentras usando una red wifi, la comunicación con los amigos es gratis y el nivel de interacción crece (hasta que cansa y disminuye). Junto a esta herramienta, infinidad de otras similares: tu me, line, hangout o google talk, facebook msn…

Y en contraposición con lo anterior, herramientas como twitter que fomentan nuestra capacidad de síntesis. Tweets cargados de mensaje en 140 caracteres. Conclusión: nos adaptamos al medio, pero lo que es cierto, es que la comunicación a través del smartphone y el ordenador han crecido y a veces, les ha comido terreno a la comunicación tradicional (siendo cada vez más difícil que alguien mantenga una conversación de una hora sin consultar ni una sola vez si tiene alguna notificación en su móvil)

– De ir de tiendas a comprar en pijama. Al principio nos daba miedo comprar a través de internet y en todo caso nos servía para descubrir objetos que luego buscábamos en tiendas físicas. Actualmente el ecommerce está en auge. Cada vez son más las tiendas que venden a través de la red y más los usuarios que prefieren ir de compras desde el sofá, ¿quién no compró algo a través de internet? La posibilidad se multiplica, pudiendo conseguir objetos que de otra forma no conseguiríamos.

– Del horario establecido al 24/7/365. De conectarnos a partir de las seis de la tarde y cortar la conexión cada vez que alguien llamaba por teléfono a la tarifa plana. De los ordenadores fijos, a los portátiles y los smartphones que nos permiten estar conectados 24 horas al día, los siete días de la semana, 365 días al año. Eso nos ha hecho exigentes. Esperamos contestaciones inmediatas. Atrás quedaron esas tardes en las que no recordar el nombre de un cantante se alargaba hasta llegar a casa y consultarlo. Ahora un smartphone y “san google” nos lo resuelven al instante. Eso también afecto al trabajo y a la vida profesional, ¿quién no hizo de su teléfono y de su conexión a internet su propia oficina alguna vez?

Éstos son algunos de los cambios que percibí y que yo misma experimenté conforme el uso de internet se normalizaba, ¿qué cambios añadiríais?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s